Caso de un municipio para enfrentar el Cambio Climático – Atencion San Miguel de Allende

Por Alejandro Angulo   

Atender y enfrentar el reto del cambio climático implica realizar acciones concretas año con año, de la magnitud que sean, pues lo relevante es avanzar en la transformación y trayectoria correcta. En el municipio de Querétaro se ha tomado la decisión de emprender acciones para atender el cambio climático, por ello desde el inicio de la administración presente el Instituto de Ecología y Cambio Climático municipal formuló:

1. En materia programática: el programa de Cambio Climático, y los ejes transversales que implican acciones de otras dependencias municipales. 

2. En materia de eficiencia energética: las auditorías de eficiencia energética en las instalaciones de la Delegaciones Municipales. Este año continuará el municipio con las restantes Delegaciones Municipales.

Certificación de bajas Emisiones de Carbono en la Delegaciones municipales. Habiendo otorgado el año pasado los certificados a dos Delegaciones que cumplieron con los parámetros de bajas Emisiones de Carbono (Centro Histórico y Carrillo Puerto) para lograr cambios en el ahorro, eficiencia y disminución de emisiones de carbono.

3. En materia de energías limpias: desde el año anterior y en el presente, el municipio, a través de la Secretaría de Desarrollo Sostenible, continuará con el proyecto de energías limpias a través de la instalación de paneles solares en los micronegocios, proyecto concurrente con la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado, a fin de lograr incrementar el monto de la inversión y, por ende, la cantidad de negocios beneficiados y paneles solares instalados, lo que también contribuirá, sin duda, a la reducción de emisiones de carbono y a la diversificación de la matriz energética del municipio y el estado.

4. En materia de captura de carbono: el municipio será pionero en la colocación de bonos de carbono procedentes de sus activos ambientales como el Parque La Barreta (almacenamiento de carbono en biomasa y suelo), para el mercado local voluntario. Con lo cual, un área natural protegida no sólo brindará un espacio de esparcimiento natural, sino también, servicios ambientales como la captura de CO2 para el conjunto de la población del municipio.